Harv Eker
El ciclo de su padre
El padre de Eker era constructor: se endeudaba para cada proyecto, vivía tenso hasta vender las casas y, cuando por fin había dinero, empezaba otra vez. Años después, Eker repitió el mismo patrón de fortuna y ruina durante casi diez años, culpando al negocio, hasta que entendió de dónde venía.
«No era el negocio. Estaba reviviendo el patrón de mi padre.»
Lo que te enseña: Antes de cambiar de negocio, revisa qué patrón estás repitiendo.
De «Los secretos de la mente millonaria» · T. Harv Eker